En un vuelo
de Colombia a Brasil, una señora blanca de unos cincuenta años se sienta al
lado de un negro. Llama a la azafata para quejarse:
- Cuál es el
problema, señora? pregunta la azafata.
- Pero no lo
ve? responde la señora
- Me colocó
al lado de un negro. No puedo quedarme al lado de estos "inmundos".
Deme otro asiento.
- Por favor, cálmese. -dice la azafata- Casi todos los lugares de este vuelo están tomados. Voy a ver si hay algún lugar en clase ejecutiva o en primera
. La azafata
se apura y vuelve unos minutos después.
- Señora
-explica la azafata- como yo sospechaba, no hay ningún lugar vacío en clase
económica. Hablé con el comandante y me confirmó que tampoco hay lugar en
ejecutiva.
Pero sí
tenemos un lugar en primera clase. Antes que la señora pudiese responder
algo, la azafata continuó.
- Es
totalmente inusitado que la compañía conceda un asiento de primera clase a
alguien que está en económica, pero dadas las circunstancias, el comandante
consideró que sería escandaloso que alguien sea obligado a sentarse al lado de
una persona tan execrable...
Y, diciendo eso, la azafata mira al negro y dice:
- Si el
señor me hiciera el favor de tomar sus pertenencias, el asiento de primera
clase ya está preparado.
Y todos los
pasajeros alrededor, que presenciaron la escena, se levantaron y aplaudieron
por la actitud de la compañía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario